domingo, 16 de junio de 2013

En Finlandia le prestan la máquina de coser

"Por una ciudadanía civilizada"

(Lema de la bibliotecas en Finlandia)

"... la necesidad de garantizar las mismas oportunidades de cultivarse cultural y literariamente a la población rural, y las bibliotecas son su arma"

BIBLIOTECA CENTRAL DE HELSINKI

El ejemplo de multiusos más extremo es el de las bibliotecas finlandesas. Allí uno puede digitalizar sus LP y casetes, pedir prestada una máquina de coser o asistir a actividades al aire libre. Ya en el siglo XIX esta institución adoptó el lema Por una ciudadanía civilizada. Finlandia, el séptimo país más grande de Europa y con apenas 5,3 millones de habitantes, está muy concienciado de la necesidad de garantizar las mismas oportunidades de cultivarse cultural y literariamente a la población rural, y las bibliotecas son su arma.
Así, la biblioteca municipal de Helsinki puso en marcha en las gasolineras el servicio de información por Internet Pregunta lo que quieras. Los vecinos plantean cuestiones y en el plazo de dos semanas reciben la contestación de los bibliotecarios en finés, sueco o inglés, a elegir. O en la de Espoo, al oeste de la capital, un terapeuta atiende a niños con problemas de lectura.
Según el último informe de las pruebas de evaluación PISA sobre educación, Finlandia es el país número uno en Europa y el éxito se debe, entre otros motivos, a que encajan tres estructuras: la familia, la escuela y los recursos socioculturales. De estas familias, el 80% va a las bibliotecas los fines de semana.
“En los últimos años, las Administraciones autonómicas en España han hecho un gran esfuerzo por dotar las bibliotecas y promocionar la lectura. Sin embargo, no se han preocupado por las escolares. Estamos a la cola de Europa cuando la pasión por leer prende en la infancia. Es más complicado luego”, afirma Javier Cortés, presidente de la Federación de Gremios de Editores de España. “El gasto de las Administraciones es nulo. Y no depende del color. Lo mismo en Madrid que en Andalucía. Por eso las editoriales miran hacia América Latina”.
Maestros y Alumnos Solidarios (Grupo 2013) sorprende a sus propios gestores. Nació para proporcionar becas escolares en países en vías de desarrollo. Pasaron a levantar allí bibliotecas y hoy centran parte de sus esfuerzos en Madrid. Unos 60 docentes imparten clases a 400 niños desfavorecidos de cuatro colegios y dos institutos de la capital. Catalina Benavides es la coordinadora de su último proyecto, la librería Libros Libres, que arranca tanto entusiasmo que ya tiene hermanas pequeñas dentro de dos librerías de Córdoba y Linares (Jaén) pese a haberse inaugurado apenas el pasado septiembre. Cualquiera puede llevarse y regalar libros. Cuentan con 1.400 socios que abonan 12 euros anuales para sostenerlo. “Venían con maletas para llenarlas de libros y venderlos. No lo juzgo. La gente lo está pasando muy mal. Ahora dejamos llevar lo que les quepa en los brazos”.
El trasiego de libros es tal que no se catalogan. Administrar ese ingente volumen es un delirio. Infantiles en inglés para Nepal, juveniles para un instituto en Méntrida (Toledo), una biblioteca para una residencia de ancianos en Ciudad Real… Ciudadanos de un puñado de localidades han mostrado su interés en montar nuevas librerías gratuitas. Un proyecto parecido se ha gestado en Málaga.
(Fuente: El País)

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